Marina Rosa Moreno
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Marina Rosa Moreno

Marina Rosa Moreno

Hola! Soy Marina, estudié en el Altillo desde los 3 años hasta que terminé mis estudios en bachillerato. Ahora estoy realizando un doctorado en bioinformática en el Centro Nacional de Investigaciones Cardiovasculares, en Madrid.


Siempre he sabido que me gustaba mucho la biología, por eso, cuando tuve que elegir una rama en bachillerato opté por la de ciencias de la salud. Sin embargo, gracias a todas las posibilidades que nos ofrecía el colegio, tuve la oportunidad de participar en el taller de ingeniería y además cursar IT avanzado junto con mis compañeros de la rama de bachillerato tecnológico. Allí, aprendí a programar y a modelar y me interesé mucho por ese mundo. Y así fue como me di cuenta de que además de las células también me interesaban las máquinas. Esto me lo puso un poco difícil a la hora de decidir una carrera, ya que siempre he sido muy indecisa. Finalmente, con la ayuda de los profesores y de mi familia decidí seguir mi instinto inicial y estudié bioquímica en la Universidad Autónoma de Madrid.


Durante la carrera aprendí muchas cosas, tanto dentro como fuera de la facultad. La importancia de realizar voluntariados que me transmitió el Altillo hizo que realizase varios tanto desde la Universidad como desde la Comunidad de Madrid. Por supuesto, el nivel de idiomas que aporta el Altillo ha servido muchísimo, sobre todo al ser una carrera de ciencias en la que el inglés es el idioma universal. 


Esa inquietud por lo tecnológico que surgió en bachillerato continuó y así tomé optativas de bioinformática y programación en la carrera. Y el haber sido la única que había tenido contacto previo con la programación me ayudó a destacar en estas asignaturas. Por todo esto decidí cursar el máster de bioinformática de la Universidad Autónoma de Barcelona. Allí aprendí cosas muy diferentes a las de la carrera y además pude conocer una nueva ciudad y nuevas personas. 


A pesar de que Barcelona me encantó, en cuánto terminé el máster me ofrecieron un contrato en la unidad de bioinformática del CNIC en Madrid, y lo acepté. Tras seis meses de contrato conseguí una beca del ministerio para realizar mis estudios de doctorado en el mismo sitio. Así, ahora estoy doctorándome en bioinformática en el CNIC y no puedo estar más contenta con las decisiones que me han traído hasta aquí. Y mucho de esto se lo debo al Altillo.


Si necesitáis consejo o información sobre cualquier cosa con la que yo pueda ayudar, podéis escribirme a: aniramrosam@gmail.com